Hace pocos días una jueza ordenó la puesta en libertad de un hombre que propinó 17 puñaladas a su exesposa. Al parecer actuó con con toda la premeditación y casi logró su objetivo de asesinarla. Aunque fue detenido por la acción de jóvenes estudiantes y otras personas civiles, en forma inexplicable de inmediato salió en libertad, haciendo alarde de su intención de encontrar a la mujer y matarla.
¿Qué es esa forma de aplicar la ley? ¿Cuál es entonces la protección que se debe dar a las mujeres, y a cualquier persona amenazada en su integridad física por un asesino? ¿Qué valor se le está dando a la vida humana, cuando quienes atentan contra ella logran evadir el peso de las leyes, a veces con la ayuda de las autoridades policiales y judiciales?
Que los policías cometen errores en los arrestos, parece haberse convertido en la excusa de una parte de los jueces, que de esa manera eluden su responsabilidad de mantener al agresor entre las rejas, lejos de sus víctimas. ¿Por qué entonces tales jueces no exigen a los policías fundamentar las detenciones, bajo la advertencia que la omisión implica procesarlos por negligencia y complicidad en los crímenes? Es evidente que el trabajo mal hecho en estos casos, los convierte en eventaules cómplices, "culposos", por dar espacio para que los crímenes ocurran.
Dichosamente un tribunal revocó la decisión de la jueza y ésta será sometida a una investigación. Pero otras veces esto no ha ocurrido. Se han cometido asesinatos, a pesar del presagio de víctimas y asesinos, es decir, todos estaban avisados, incluyendo jueces y policías.
Cuando recién se aprobó la ley de penalización de la violencia contra la mujer, no quedó claro cómo es que se pretegería la integridad de las víctimas amenazadas o con intentos de asesinato. Es normal que el victimario sea vecino o logre acercarse, para de nuevo agredir o ejecutar actos más atroces. Por esto esas mujeres deben ser trasladadas de domicilio, lejos del medio donde ocurren las agresiones.
¿Cómo es posible que no exista un programa de protección que de manera efectiva impida tales acercamientos? Definitavamente, la mujer, o cualquier persona amenazada de muerte debe ser protegida. Con mayor razón cuando han ocurrido intentos de asesinato, amenazas y otras agresiones.
Pero se ha omitido desarrollar un programa de este tipo. Cierto que Costa Rica es un país pequeño. Y por eso debe tener una planificación cuidadosa. No basta que los familiares, amigos y vecinos se involucren. La realidad de los crímenes cometidos demuestra que se requieren acciones más efectivas. El cambio de residencia, o incluso de identidad sería una manera de proteger, principalmente a las mujeres, de ser asesinadas por quien en algún momento pretendió darle seguridad y protección.
También se evitaría que con cualquier ardid, como ocurrió en Palmar de Osa, el criminal ejecute lo que ha planeado, abusando de la buena fe, posiblemente buena voluntad, incluso inocencia, de su exmujer.
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
viernes, 28 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
